República Dominicana

Kminando hacia una joya escondida: Sacred River

En Punta Cana, donde el azul del mar parece tener el protagonismo absoluto, existe una propuesta distinta, que comienza a despertar el interés entre los aventureros que buscan algo más que sol y arena.

En ese Kmino nace Sacred River, el primer río subterráneo en un parque de aventuras del país, un destino que invita a replantear la forma en que disfrutamos parte de la zona este de la isla. Ubicado dentro de Bávaro Adventure Park, Sacred River se aparta del concepto tradicional de atracción turística. La experiencia propone un recorrido inmersivo que establece una relación directa con el entorno natural del Caribe, integrando paisaje, movimiento y exploración a lo largo del trayecto.

En un país que “lo tiene todo”, propuestas como esta recuerdan que todavía hay formas nuevas de mirar, de sentir y de disfrutar. Desde su apertura en noviembre de 2025, más de 55,000 visitantes han elegido esta espectacular experiencia para acercarse a algo más esencial, conexión con la naturaleza pura.

“La propuesta fue crear una experiencia que se sintiera real, que respetara el entorno y que dejará una huella emocional en quienes la viven”, explica Héctor Ureña, director comercial del parque. “Hoy vemos visitantes que no solo disfrutan el recorrido, sino que se van con una percepción distinta del lugar, más conectados”.

Familias, parejas, grupos de amigos y viajeros independientes coinciden en describir a Sacred River como una alternativa novedosa dentro de Punta Cana, alejada de las ofertas tradicionales del destino. En ese contraste reside parte de su fortaleza: ofrecer aventura sin estridencia, emoción sin artificios y contacto genuino con la naturaleza.

Experiencia

Desde la entrada, el entorno envuelve. Los árboles parecen marcar el trayecto, las aves acompañan, y el cuidado en los detalles deja claro que no se trata solo de un lugar, sino de una experiencia. Pero más allá del paisaje y la aventura, hay un elemento que define verdaderamente la estadía en este destino: el trato humano. En Bávaro Adventure Park, el servicio al cliente se siente cercano, respetuoso y genuino, acompañando al visitante desde su llegada hasta ese momento en el que ya piensa en regresar. Es una atención que eleva la experiencia.

El recorrido inicia casi sin darte cuenta, entre senderos que sorprenden, tirolesas que elevan la alegría a las alturas y espacios como Jungle River, donde el cuerpo descansa mientras la mirada se pierde en la naturaleza hasta llegar a la joya del parque, río sagrado.

Pero antes de dejarse llevar por la emoción, hay un principio que guía todo el trayecto, la seguridad. El uso de chalecos salvavidas es obligatorio, garantizando que cada visitante pueda disfrutar del recorrido con tranquilidad, permitiendo conectar con el entorno de forma plena, segura y sin preocupaciones. Una vez puestos los chalecos, un audio introductorio nos envuelve en la historia, la cultura y las leyendas que habitan la cueva, anticipando la magia que se esconde bajo la superficie.

Luego, el cuerpo sigue el llamado. Escalón tras escalón, la luz se transforma, el aire se vuelve distinto y el sonido del agua comienza a guiar el camino. Hasta que aparece el resplandor del agua, los rayos del sol filtrándose desde el techo, marcando ese instante a lo que muchos describirían como “la luz al final del túnel”. El primer contacto es memorable. A partir de ahí, el recorrido se convierte en una exploración silenciosa donde el encanto del lugar habla por sí solo.

En las paredes, trazos taínos y esculturas de piedra recuerdan que este no es solo un espacio natural, sino también cultural. En el trayecto nos encontramos con pequeñas pausas: cascadas, rincones escondidos y espacios pensados para tomarse fotografías, todos diseñados para que el visitante avance a su propio ritmo. El sonido constante del agua, la iluminación natural y la integración arquitectónica con el entorno definen el carácter de la travesía, que combina aventura con momentos de contemplación y permite explorar el paisaje de forma más íntima y consciente.

El punto culminante del recorrido del río es con el Cenote Blue Lagoon, un espacio que rompe con la idea de que estas formaciones sólo pertenecen a otros destinos, como México.  Aquí, en el subsuelo de Punta Cana, la geología cuenta otra historia, una de roca caliza y agua subterránea.

La historia de este cenote comienza en 2015, cuando una cavidad en el terreno despertó la curiosidad de quienes hoy lo resguardan. Años de trabajo, exploración y visión permitieron que en 2021 se transformara en lo que es hoy: un espejo de agua de manantial, cuidadosamente acondicionado, que ofrece un espacio tan sereno como impactante.

Detrás de esta experiencia hay más que diseño. Hay intención. Con una inversión cercana a los dos millones de dólares y el respaldo de expertos como el geólogo Osiris de León, Sacred River se consolida como una apuesta por un turismo más consciente.

Un turismo que también se traduce en impacto real, más de 200 empleos sin contemplar la significativa cantidad de empleados indirectos. Esta atracción no solo es disfrute, es empleo, es economía, es cultura y crecimiento para la República Dominicana.

Para quienes no quieren que la experiencia termine al salir del agua, el parque ofrece diversas tiendas de souvenirs. En ellas se pueden encontrar desde llaveros coloridos y tazas con mensajes especiales, hasta café dominicano, jabones artesanales y piezas de joyería elaboradas con materiales locales. Más que objetos, son pequeños recuerdos de este paraíso en la isla.

Pero ¡Adivina!… no solo es diversión, Porque, como bien sabemos, barriga llena, corazón contento.  En Bávaro Adventure Park también encuentras una pausa en lo gastronómico, con espacios pensados para recargar energías sin salir del ambiente relajado del recorrido. Además de sus snacks bars, con café, helados, bebidas refrescantes y opciones ligeras para picar, el parque cuenta con el restaurante Pilón, donde se puede disfrutar de un delicioso almuerzo criollo. Sabores caseros y auténticos que complementan perfectamente el recorrido.

Y en medio de esa desconexión tan necesaria, el parque también ofrece wifi gratuito, para que puedas compartir en tiempo real lo que vas descubriendo. Contarle al mundo sobre ese “tesoro escondido”.

Precios

Para quienes desean vivir esta travesía, la entrada a Sacred River tiene un costo de USD$99 por adulto, mientras que los residentes dominicanos y niños de 3 a 5 años pueden acceder por USD$69. El costo completa incluye:

  • Sacred River (experiencia de río subterráneo)
  • Blue Lagoon Cenote
  • Entrada gratuita al parque
  • Transporte compartido ida y vuelta desde  hotel ( en caso de estar hospedándose en Punta Cana)
  • Briefing y equipo de seguridad
  • Guías profesionales y personal multicultural
  • Visita al Pueblo Dominicano con degustaciones de chocolate, mamajuana, café y puros
  • Almuerzo típico dominicano (sin bebidas)
  • Jungle River (río lento)
  • Piscina con cascada
  • Laberinto

La experiencia puede reservarse previamente a través de su portal oficial (https://sacredriverpuntacana.com/es/), facilitando así la planificación de este recorrido que invita a Kaminar una experiencia distinta.

Los Kminos no terminan

Si algo queda claro al recorrer este lugar, es que los Kaminos no terminan y quizás esa sea la verdadera esencia de esta aventura. El parque, que se extiende a lo largo de más de 104 hectáreas, aproximadamente un millón de metros cuadrados, revela solo una parte de su potencial. Actualmente, menos de la mitad del terreno está en uso, esto no solo habla de su magnitud, sino de todo lo que está por venir. Nuevas propuestas, innovaciones y atracciones ya se encuentran en desarrollo y prometen seguir ampliando la experiencia. Porque en este rincón de Punta Cana, los Kaminos no se detienen… apenas comienzan.

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