República Dominicana

Un secreto entre montañas: Villa Clara

En medio de montañas y ríos, se encuentra uno de los secretos mejor guardados de Los Cacaos: Villa Clara, que pasó de ser un refugio familiar a convertirse en toda una experiencia turística. Es una propiedad ubicada justamente al lado del rio Mahomita, con acceso privado desde la misma.

La historia de Villa Clara se remonta a más de tres décadas, cuando Clara Báez y sus hermanos adquirieron el terreno. Según relata la propia Báez, todo comenzó con un flechazo inmediato. “Nos enamoramos del lugar y del río y decidimos hacer nuestras casas de retiro”, indicó. Cuenta que cada casa fue originalmente concebida como una casa familiar. Sin embargo, hace unos 10 años, la familia decidió abrir las puertas al público, iniciando con plataformas digitales, lo que atrajo principalmente a visitantes internacionales.

Un grupo de periodistas pudo recorrer el lugar, gracias a la invitación de @DrVacationsrental, donde se observó un ambiente familiar y tranquilo, donde el descanso se combina con actividades como nadar en el río, explorar senderos, convivir con la comunidad o simplemente disfrutar del silencio.

También promueven el uso de guías turísticos locales, fortaleciendo la economía comunitaria, para acompañar a los turistas a las atracciones cercanas.

Facilidades

En medio del entorno natural, el proyecto cuenta con capacidad para alojar a unas 28 personas, distribuidas en casas y cabañas pensadas para distintos tipos de visitantes, desde parejas hasta familias o grupos, además de opciones para quienes prefieren acampar o disfrutar de un pasadía.

Las instalaciones combinan comodidad y sostenibilidad: cada espacio dispone de cocina equipada, energía respaldada, agua caliente, internet y sistemas de paneles solares. En las áreas comunes, los visitantes encuentran zonas de descanso con hamacas y facilidades para compartir, como espacios de BBQ.

El lugar se integra al paisaje con senderos de piedra, huertos, un estanque y áreas recreativas para niños, mientras que el uso de materiales reciclados, como la madera de samán en las mesas, refuerza su enfoque ecológico. Además, el espacio mantiene un ambiente familiar y abierto, incluso para quienes viajan con mascotas.

Rodeada de naturaleza virgen, este hospedaje se posiciona como una alternativa al turismo tradicional: un espacio donde el lujo no está en lo material, sino en la experiencia de vivir en armonía con el entorno.

Gastronomía

En este proyecto turístico, la comida no será un problema, puesto que, ofrecen un menú variado, saludable y creativo. La oferta gastronómica incluye gran variedad de platos, desde tradicionales dominicanos hasta opciones internacionales. El menú también contempla opciones vegetarianas, veganas y para personas con restricciones alimentarias (como celíacos).

“Todo lo que ofrecemos aquí es orgánico”, afirma Báez, quien resalta el uso de ingredientes frescos y locales. En ese sentido, cabe resaltar que actualmente venden miel y café, productores locales que tienen cooperativas, para beneficiar a la comunidad.

Impacto social y evolución

Más allá del turismo, el proyecto tiene un fuerte componente social. Clara Báez, investigadora y diseñadora de proyectos sociales, ha trabajado durante años en iniciativas de desarrollo comunitario, cooperativismo y prevención de violencia.

Villa Clara continúa evolucionando. Entre sus planes de expansión se encuentra la construcción de nuevas cabañas; la incorporación de bicicletas para recorridos turísticos de los huéspedes; ampliación de áreas recreativas para niños, entre otras cosas.

San Cristóbal definitivamente es un destino para ir a pasear en un día con la familia o pareja y es bien friendly con los animales.

Colaboración: Ivonne Soriano, periodista y catedrática

Fotos de Carlos Brito

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