República Dominicana

Kmino al corazón del Valle de Constanza

Declarado Reserva Científica en 1983 y Parque Nacional en 1996, Valle Nuevo es considerado uno de los principales pulmones ecológicos del país. De sus montañas nacen importantes ríos como el Nizao, Yuna, Blanco, Ocoa, Las Cuevas, Río Grande, Tireo y Constanza.

En esta área protegida se han registrado 66 especies de aves, 48 especies de mariposas, 29 especies de reptiles y 17 de anfibios, convirtiéndola en un refugio de enorme valor para la biodiversidad dominicana.

Pero, más allá de su extraordinaria biodiversidad, hay un protagonista que, sin duda alguna, conquista a todos, el clima. Este parque es reconocido como uno de los lugares más fríos del Caribe, llegando a registrar temperaturas por debajo de los 0 °C. Esa sensación de frío es precisamente una de las razones por las que miles de visitantes escogen este Kmino para acampar, convirtiéndose en un paraíso para los amantes del ecoturismo.

Imagina vivir la aventura de acampar bajo un cielo completamente estrellado…ufff. Si te agrada la idea tienes que saber que para permanecer durante la noche es necesario solicitar un permiso al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Asimismo, debes tener en cuenta que, dentro del parque no existen restaurantes, cafeterías ni comercios, por lo que es recomendable llevar alimentos, agua y todo lo necesario para disfrutar con comodidad.

Si eres de los que prefiere despreocuparte de detalles como ¿Qué vamos a comer? y vivir la experiencia al máximo, también tienes la opción de optar por hacer la visita junto agencias de tours como @Aquaventureros o  @LosAlejados, quienes se encargaran de que vives un experiencia única y sin preocupaciones.

En el corazón del Parque Nacional Valle Nuevo se encuentra uno de los lugares más sorprendentes de la República Dominicana, Las Pirámides, un monumento rodeado de extensos bosques de pinos.

Ubicadas a 2,250 metros sobre el nivel del mar, las Pirámides de Valle Nuevo marcan el límite territorial entre los municipios de Constanza y San José de Ocoa. Fueron construidas en 1958 por el ingeniero y arquitecto Julio Hernández Santelises, con una estructura formada por cuatro secciones de piedra que, vistas desde una Perspectiva aérea, forman una cruz perfecta. ¿Religiosidad, arquitectura o arte?

Para conservar este tesoro natural, todos los visitantes deben seguir reglas básicas como no dejar basura, no fumar, evitar hacer ruido, no alimentar ni extraer animales o plantas, no pintar las rocas y respetar las indicaciones del lugar

Fotografia: @CarlostorresRD


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