A 1,100 metros sobre el nivel del mar, donde el aire es más fresco y las montañas parecen abrazar el paisaje, Hotel Altocerro se ha convertido en uno de los refugios favoritos para quienes buscan desconectarse de la rutina y conectar con la naturaleza. Rodeado de jardines, senderos y el característico clima de Constanza.
Su oferta de alojamiento incluye 34 villas independientes, además de un hotel con habitaciones y suites diseñadas para brindar comodidad, privacidad y vistas privilegiadas hacia el valle. Ya sea para una escapada en pareja, unas vacaciones en familia o un fin de semana con amigos, Altocerro ofrece el escenario perfecto.
Sus senderos permiten recorrer una exuberante vegetación, mientras que actividades como paseos a caballo, zipline, ciclismo y áreas de camping invitan a descubrir Constanza desde otra perspectiva. Los más pequeños también encuentran espacios para divertirse, convirtiendo el complejo en un destino ideal para todas las edades.

Como parte de su propuesta, Hotel Altocerro cuenta con su propio restaurante, inspirado en los sabores de la cocina tradicional con ingredientes frescos de producción local. Entre sus platos a destacar podemos mencionar el puré de cepa de apio, coliflor empanizado, ovejo al romero o conejo al vino.


Como valor añadido, dispone de instalaciones adaptadas para personas con movilidad reducida y es pet friendly.

Si sueñas con una boda rodeada de montañas, Hotel Altocerro puede hacerlo realidad. Sus amplios jardines, terrazas y vistas privilegiadas al valle de Constanza crean el escenario ideal para celebrar uno de los días más importantes de tu vida. El hotel dispone de espacios para ceremonias y recepciones, además de planes que facilitan la organización del evento, permitiendo que los novios y sus invitados disfruten de una celebración inolvidable.
Renovación
Más allá del descanso, Hotel Altocerro también abre sus puertas a grupos que buscan vivir una experiencia de reflexión y crecimiento personal. Sus instalaciones cuentan con espacios privados y salones ideales para retiros espirituales, convivencias o jornadas de integración, complementados con oferta gastronómica y la serenidad que ofrece la naturaleza.
Devocionales al amanecer, caminatas de oración, noches de fogata con alabanzas y talleres grupales encuentran aquí el ambiente perfecto para desconectarse del ruido cotidiano y reconectar con lo esencial.



